Reflexión sobre el envío
Dar importancia a este gesto del envío de los catequistas. La responsabilidad de la acción pastoral no es del cura ni del párroco. Es de la comunidad cristiana entera (DGC 78). Ella delega en personas que son de su confianza la tarea del anuncio.
Convendrá que la celebración del envío no se reduzca solo al envío de catequistas. La comunidad tiene otras acciones de evangelización y otros miembros de ella que: visitan enfermos, charlan con alejados, acogen a los necesitados... Cada una de estas acciones es una manifestación de la tarea evangelizadora de la Iglesia... El día del envío la comunidad encarga y envía a diferentes miembros para que realicen una pluralidad diversificadas en medio de los hombres y mujeres que nos son cercanos.
Plantear así la celebración del envío es más rico y visibiliza mejor las tareas de la comunidad. No todo es catequesis en la comunidad. Basta un poco de programación. Es peligroso reducir el envío “al envío de los catequistas”. Todo se hace en la comunidad por envío, por misión, por vocación recibida y asumida.Celebración
Después de la homilía tiene lugar el envío propiamente dicho. Se puede hacer en la Catedral, en una iglesia del arciprestazgo o en la parroquia.
En la homilía, presentar la urgencia de la Catequesis y la figura del Catequista dentro de la Comunidad. El “Directorio General para la Catequesis” recoge las principales ideas de lo que es la reflexión de la Iglesia sobre el Catequista (Cfr. nn. 217-232).Llamada
Hecha por una persona representativa de la Comunidad
Acercaos los que habéis sido llamados para la tarea de Catequesis de la Comunidad durante este curso.
Va nombrado a cada catequista por su nombre y apellidos.
Quien es nombrado responde:
R./ Aquí estoy.Aceptación y envío
Presidente: Queridas y queridos Catequistas: Habéis sido llamados para anunciar la Buena Nueva a todas las personas que en nuestra Comunidad cristiana quieren crecer en el conocimiento y seguimiento de nuestro Señor Jesucristo durante el presente curso.
Es una vocación que nace de vuestro Bautismo.
La Comunidad Cristiana de... confía en vosotros y os encarga la tarea de la Catequesis.
Vosotros les mostraréis el camino del discípulo siendo vosotros también buenos discípulos. No vais de maestros. Vais como discípulos que saben muy bien que sólo tenemos un Maestro: Jesús, el Señor.
Lo que sois y lo que intentáis ser es lo que tenéis que proponer y hacer que crezca en el corazón de los miembros del grupo que se os confíe.
Antes de daros la encomienda, es preciso que delante de la Comunidad, reunida en el día del Señor, confeséis vuestra disponibilidad para la misión de dar catequesis y vuestra fe en el Credo de la Iglesia.
¿Aceptáis la misión de ser Catequistas en nuestra Comunidad cristiana de... para prolongar la misión evangelizadora de Jesucristo?
Catequistas: Sí, acepto.
Presidente: ¿Os comprometéis a ser fieles en la transmisión de la fe y a entregar a los catequizandos que se os confíen la fe íntegra de la Iglesia?
Catequistas: Sí, me comprometo con la ayuda de Dios y de la Comunidad.
Presidente: ¿Prometéis seguir en el camino de Jesús al mismo tiempo que os esforzáis en poner en camino a quienes se os confía?
Catequistas: Sí, lo prometo y a ello me comprometo.
Presidente: ¿Creéis en Dios, Padre todopoderoso?
Catequistas: Sí, creo y confieso la fe de la Iglesia.
Presidente: Recitad, pues, el Credo de nuestra fe.
Catequistas: Recitan una de las fórmulas del credo de la Iglesia o una fórmula hecha para la ocasión.
Presidente: A vosotros y vosotras, Catequistas, que habéis escuchado la llamada de Dios para colaborar en la extensión del Reino por medio de la tarea catequística, con gozo y alegría os elijo como Catequistas de la Comunidad cristiana de...
En nombre de la Iglesia y de nuestra Comunidad cristiana os encomiendo la misión de iniciar en la vida cristiana a los catequizandos que se os encomienden. Acompañadlos como Cristo acompañó a sus discípulos, para que puedan llegar a ser fieles seguidores del Señor y que sean capaces de dar testimonio de Cristo Jesús en su vida y con su vida.
Catequistas: Amén. Que el Señor nos ayude en esta tarea que hoy asumimos delante de la Comunidad Cristiana.
Presidente: Acercaos para recibir el Libro de la Fe y de la Vida.
Se van acercando de uno en uno. El Presidente les entrega el Evangelio.
Recibe el libro del Evangelio.
Transmite fielmente la Palabra de Dios.
Convierte en vida lo que lees y propones.
Enseña lo que has hecho fe viva.
Cumple lo que enseñas.
Catequista: Así lo espero, por la gracia de Dios y la ayuda de la Comunidad.Después, sigue la celebración normalmente.
En la presentación de dones se puede hacer una alusión a lo que se celebra trayendo los materiales de catequesis que se usan en la Parroquia, u otros elementos que se juzgue oportunos.Otras sugerencias para celebrar el envío
Imaginar que somos materiales de construcción. Uno es ladrillo, arena, cemento, agua, piedra, grúa, hierro...
Los materiales sueltos, sin unión, no sirven de nada, no hacen nada...
Los materiales juntos, combinados debidamente, usados por manos de ingenieros, albañiles... llegan a ser edificios bonitos: puentes, casas, museos...
Elegir lo que uno es, lo que uno quiere aportar, la disposición con la que viene al inicio del grupo.
Proclamar el evangelio: Mateo 28,16-20.
Reconocer que la catequesis y lo que la comunidad cristiana hace es cumplir un mandato, proclamar una manera de vivir que tiene a Jesús resucitado como telón de fondo.
Rezar así: con este ladrillo, que se puede construir un edificio en cada corazón y agrandar la Iglesia en el mundo; con este cemento que se pueda construir un corazón mejor y una Iglesia más visible; etc.
Acabar haciendo un croquis.Fórmula de envío
N. N. la comunidad cristiana de ... os reconoce como miembros vivos, acepta vuestra disponibilidad y cualidades para la tarea que os encomienda. No os dejará solos, os sostendrá con la oración y con la ayuda necesaria en la misión que os confía. Id y anunciad con la vida y con la palabra la nueva vida que Jesús nos ha dado.
Sembrad en el mundo y en los corazones la palabra de Vida que cambia nuestras vidas.
No tengáis miedo. El Espíritu hablará en vosotros. Recibir como único apoyo este libro. Llevadlo en el corazón, en vuestras tareas y en vuestra boca. Dejad en manos de quien os envía la tarea de hacer que crezca y madure. Que la paz esté con vosotros.
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ORACIÓN DEL CATEQUISTA
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