Dirección: Mel Gibson.
País: USA.
Año: 2004.
Interpretación: James Caviezel (Jesús de Nazaret), Monica Bellucci (María Magdalena), Mattia Sbragia (Caifás), Claudia Gerini (Claudia Procles), Maia Morgenstern (María), Sergio Rubini (Dimas), Toni Bertorelli (Anás), Roberto Bestazzoni (Malchus), Francesco Cabras (Gesmas), Giovanni Capalbo (Cassius), Rosalinda Celentano (Satán), Francesco De Vito (Pedro), Luca Lionello (Judas).
Guión: Mel Gibson y Benedict Fitzgerald.
Producción: Mel Gibson, Bruce Davey y Stephen McEveety.
Música: John Debney.
Fotografía: Caleb Deschanel.
Montaje: John Wright.
Diseño de producción: Francesco Frigeri.
Vestuario: Mauricio Millenotti.

Películas

La pasión de Cristo
VIDA Y OBRA
Alrededor del año 30 después de Cristo, en la provincia romana de Palestina, un misterioso carpintero judío llamado Jesús de Nazareth comienza a enseñar públicamente y a anunciar la llegada del "reino de Dios". Durante siglos, el pueblo judío había esperado la aparición del prometido libertador conocido como el Mesías -un personaje que les devolvería su antigua dignidad, y les liberaría su patria sagrada de todo mal y sufrimiento. En las mentes de muchos, Jesús parecía ser el Mesías. Rodeado de un grupo central de doce discípulos, Jesús comienza su predicación.
"La Pasión" (palabra que en latín significa "sufrimiento", aunque también un profundo y trascendente amor) nos remite a los agónicos y redentores eventos que tuvieron lugar durante las últimas doce horas en la vida de Jesucristo, de los que hay cuatro narraciones diferentes en el Nuevo Testamento de la Biblia y un legado que ha perdurado por más de 2000 años. La potente imaginería que rodea a La Pasión de Cristo ha sido fuente de inspiración de artistas durante muchos siglos, profunda y perdurable influencia en la pintura occidental e inspiradora de numerosas películas. "MI intención con esta película era crear un trabajo artístico duradero y estimular serios cuestionamientos y reflexiones entre diversas audiencias de todos los ambientes", comenta Gibson.
"Mi mayor esperanza es que el mensaje de esta historia de tremendo coraje y sacrificio pueda inspirar tolerancia, amor y perdón. Sin duda, tenemos necesidad de todas esas cosas en el mundo de hoy". En la película los diferentes personajes hablan en las lenguas originales que se utilizaban en la época. Es decir: arameo para los judíos, incluyendo a Cristo y a sus discípulos, y "latín coloquial" para los romanos. El griego, utilizado habitualmente entre los intelectuales de la época, no tiene la misma relevancia en la historia.